Principio:
El cortometraje se basa en todos los principios establecidos sobre los derechos de los niños.
Mensaje:
El hecho de que los protagonistas aparezcan con las caras pintadas simboliza la igualdad entre personas, la no distinción entre razas, sexos y religiones. Además, algunos de los protagonistas muestran en sus caras expresiones pintadas de color negro, lágrimas, tristeza, etc. Cada uno de los protagonistas aparece ante un espejo y enuncia una frase. Así, el mensaje que se ha querido transmitir es que cualquier situación de tristeza, abandono etc. Que hayan podido experimentar nuestros protagonistas, es una situación pasajera, mientras que la de una gran mayoría de niños es una realidad cotidiana, una situación que desgraciadamente no tiene visos de cambiar.